Terapia biológica para la para psoriasis en Madrid (España)
Dr. Álvaro González Cantero
¿Qué es la terapia biológica?
Gracias a la terapia biológica tenemos la capacidad de bloquear la respuesta inmune errónea que tiene lugar en los pacientes con psoriasis.
Al actuar sobre procesos moleculares muy concretos, esta terapia permite controlar la psoriasis en casos moderados y graves con una mayor eficacia y seguridad que con fármacos utilizados tradicionalmente para este tipo de casos, lo que implica mejores resultados y un menor riesgo de sufrir efectos secundarios, como por ejemplo problemas de hígado, riñones u otros órganos.
En cualquier caso es fundamental evaluar cada caso concreto adoptando un visión integral de esta patología (que va mucho más allá de la piel) para a partir de ahí indicar el tratamiento más adecuado.
Como dermatólogo e investigador, además de desarrollar mi actividad en el Hospital Ramón y Cajal, atiendo a pacientes en la Unidad de Psoriasis y Enfermedades Inflamatorias del Grupo de Dermatología Pedro Jaén, en Madrid (España), donde contamos con una amplia experiencia en la aplicación de terapias biológicas para el tratamiento de la psoriasis.
Dermatólogo experto en terapia biológica para la psoriasis
Dudas frecuentes sobre la terapia biológica para la psoriasis
A continuación respondo a algunas de las dudas o preguntas más frecuentes que realizan los pacientes en consulta sobre la terapia biológica para la psoriasis:
¿Cuándo está indicada?
La terapia biológica está indicada en casos moderados o graves de psoriasis. En algunas guías terapéuticas se señala que solo debe utilizarse cuando los medicamentos clásicos no están siendo eficaces, hay intolerancias o existen contraindicaciones; pero cada vez es más frecuente que los dermatólogos expertos en terapia biológica aconsejemos este tratamiento a pacientes en los que solo han fallado los tratamientos tópicos y/o la fototerapia (UVB o PUVA).
¿Cómo se aplica?
La aplicación depende del tipo de terapia biológica. En la actualidad se administra mediante una inyección subcutánea, que en la mayoría de los casos se puede poner el propio paciente. En cuanto a la frecuencia con la que se aplica, puede variar desde una administración cada 2 semanas a una administración cada 3 meses. La pauta de administración también puede variar según la respuesta que tenga el paciente durante el tratamiento. Además de lo anterior cabe destacar que las últimas terapias biológicas para la psoriasis han mostrado en algunos casos como, incluso al suspender el tratamiento, los pacientes se mantienen sin lesiones.
¿Es segura?
En general la terapia biológica para la psoriasis es bien tolerada y segura, contando ya con una experiencia acumulada de más de diez años. En este sentido, para ser aprobadas, deben superar unos estándares de seguridad muy elevados. Las principales contraindicaciones son la hipersensibilidad a la terapia o tener en curso algún tipo de infección grave (que en algún caso podría incluso no estar manifestándose), como por ejemplo la tuberculosis en estado latente, la hepatitis B, el SIDA o problemas relacionados con la lactancia y el embarazo.
Por ello, antes de prescribir el tratamiento, el dermatólogo especialista en terapia biológica para la psoriasis evaluará minuciosamente la salud del paciente y le solicitará un análisis de sangre, y otras pruebas que considere necesarias.
En cualquier caso, todos los datos disponibles hasta la actualidad indican que esta terapia, bien pautada, es altamente segura y no presenta los problemas de toxicidad que se observan en los tratamientos sistémicos clásicos para la psoriasis, los cuales podrían producir daños en hígado y riñón, entre otros órganos.
Otra ventaja de la terapia biológica para tratar la psoriasis es que no ha mostrado interacciones reseñables con medicamentos que pueda estar tomando el paciente, lo cual supone otro punto a favor frente a los tratamientos tradicionales.
¿Qué efectos secundario tiene?
En general los efectos secundarios de la terapia biológica son de carácter leve y no impiden que el paciente siga con su tratamiento. Algunos de los más frecuentes son los siguientes:
• Infección del tracto respiratorio superior.
• Reacción cutánea donde se inyecta el biológico.
• Síntomas parecidos a la gripe.
• Infección del tracto urinario.
• Dolor de cabeza.
Es importante destacar que, con respecto a la seguridad, no todas las terapias biológicas son iguales. En este sentido, las terapias más recientes y novedosas han mostrado ser más seguras y eficaces que las primeras que se desarrollaron.
Aunque este tipo de terapia presenta un buen perfil de seguridad, deben tomarse determinadas precauciones (al igual que ocurre cuando se aplican otras terapias):
• No se deben administrar vacunas vivas.
• Cualquier acontecimiento médico intercurrente que aparezca (infección, erupción cutánea, sensación de ahogo, hinchazón de los pies …) hay que comentarlo al médico.
• Aquellas mujeres con deseo gestacional deben comentarlo con su médico para una adecuada planificación.
• Ante cualquier duda o si necesita alguna información adicional, hay que consultar al dermatólogo especialista en terapia biológica para la psoriasis.
¿Cuáles hay disponibles actualmente?
La terapia biológica está aprobada en España para tratar la psoriasis y hay numerosas investigaciones en marcha para ampliar su arsenal. Esto nos permite tener controlados y sin lesiones a la mayoría de pacientes que acuden a nuestra unidad de psoriasis en el Grupo Pedro Jaén.
Además, a medida que pasan los años y la investigación avanza, este tipo de terapia va teniendo menos coste y cada vez es más accesible a más pacientes.
¿Qué eficacia tiene?
Las investigaciones que llevamos a cabo indican que la terapia biológica para tratar la psoriasis es muy efectiva; de hecho, en la mayoría de los pacientes este tipo de tratamiento es la opción más efectiva, lográndose un aclaramiento completo o casi completo de las placas. En este sentido, cabe destacar que con las terapias biológicas más avanzadas la mayoría de los pacientes consigue la desaparición de las lesiones cutáneas.
Además, actualmente estamos investigando cómo este tipo de terapia puede ayudar a evitar el desarrollo o evolución de otras enfermedades relacionadas con la psoriasis, como por ejemplo determinados problemas cardiovasculares, hígado graso, síndrome metabólico o artritis psoriásica. Por lo tanto, con una misma terapia, estaríamos tratando, no sólo las lesiones cutáneas, sino también, la inflamación interna y sus consecuencias. El grupo de investigación del Dr. González-Cantero, es referente internacional en este tipo de investigaciones científicas.
No todas las terapias biológicas presentan la misma eficacia en cada tipo de psoriasis y puede ocurrir que la efectividad de una terapia determinada sea más baja desde el principio o empiece bien pero disminuya con el paso del tiempo. Pero según la literatura científica, si se aplican correctamente, en la mayoría de los casos este tpo de terapia es muy eficaces durante años; y en caso de que la efectividad disminuya con el tiempo, o haya algún tipo que desde el principio no tenga la efectividad esperada, lo habitual es que se puedan hacer ajustes para controlar adecuadamente la enfermedad. Por lo tanto, el amplio abanico de alternativas de las que disponemos para tratar la psoriasis, nos permite conseguir la eliminación de las lesiones cutáneas en prácticamente todos los pacientes, en la mayoría con el primera opción y en otros, con una segunda o tercera.
La terapia biológica permite controlar la psoriasis en la mayoría de los casos
Dermatólogo experto en terapia biológica para la psoriasis
Aplicar una terapia biológica requiere de dermatólogos experimentados en este tipo de terapias, ya que si bien son tratamientos que pueden considerarse seguros y eficaces, existe una amplia variedad de ellos que pueden funcionar mejor o peor según el tipo de psoriasis, sin olvidar que en algunos casos (p.e en pacientes con psoriasis muy complejas) pueden aumentar su efectividad combinados con tratamientos clásicos, o que con el tiempo podría ser necesario algún tipo de ajuste o cambio de fármaco en función de la evolución del paciente. Y como ocurre con cualquier otra medicación es importante valorar las posibles contraindicaciones y efectos secundarios.
Además, en la actualidad se está avanzando enormemente y de forma muy rápida en el desarrollo de nuevas terapias biológicas para la psoriasis, lo que nos permite lograr tratamientos todavía más eficaces y seguros, además de aportar datos sobre la seguridad de las opciones actuales.
Por tanto son tratamientos que implican una considerable complejidad en la toma de decisiones por parte del dermatólogo, y de ahí la importancia de que éste cuente con la mayor experiencia y formación que sea posible.
Acertar con la terapia biológica para pacientes con psoriasis moderada o grave equivale a una gran mejora de la calidad de vida del paciente, que ve cómo las placas desaparecen por completo o casi por completo.
En conclusión, la terapia biológica para la psoriasis ha supuesto un gran avance para los pacientes permitiéndonos tener hoy en día controlados y sin lesiones a la mayor parte de nuestros pacientes lo que les permite olvidarse de su psoriasis.

Dr. Álvaro González Cantero
Nº de colegiado: 454505859
Mi principal objetivo es que la psoriasis no suponga un problema para ti
Sobre mí
Desarrollo mi actividad como especialista en dermatología y psoriasis en el Hospital Universitario Ramón y Cajal y en la prestigiosa Unidad de Psoriasis y Enfermedades Inflamatorias Crónicas del Grupo de Dermatología Pedro Jaén, en Madrid, donde ejerzo como dermatólogo e investigador.
Apuesto por un modelo de tratamiento integral de la psoriasis con el objetivo de abordar con eficacia tanto los casos leves y moderados que pueden resultar difíciles de manejar en el día a día, como los casos más severos y complejos que requieren los tratatamientos más avanzados para lograr buenos resultados.
Además, siendo consciente de que la psoriasis puede conllevar otras patologías asociadas, propongo un abordaje integral con el objetivo prevenirlas, diagnosticarlas y/o tratarlas con la mayor precocidad posible para limitar o evitar sus posibles efectos.
Dr. Álvaro González Cantero
