La psoriasis no solo se queda en la piel: también podría asociarse a problemas de visión. En este post explico cuáles son los más frecuentes, sus síntomas y sus posibles causas.

Aunque la psoriasis se manifiesta en la piel, es una enfermedad inflamatoria que, especialmente en sus formas moderadas o graves, puede acompañarse de comorbilidades (enfermedades asociadas) como la artritis psoriásica o un mayor riesgo de problemas cardiovasculares.

Sin embargo, hay un aspecto del que se habla menos en consulta y que preocupa bastante a los pacientes cuando aparecen los primeros síntomas: la salud ocular. La evidencia científica nos dice que la psoriasis podría incrementar el riesgo de problemas de visión, no necesariamente graves en su mayoría, pero sí lo suficientemente molestos como para afectar la calidad de vida.

Como dermatólogo, mi objetivo es que mis pacientes entiendan su enfermedad de forma integral. Por eso, basándome en la literatura científica actual, quiero explicarte qué relación existe entre la psoriasis y tus ojos, qué señales de alerta existen y cómo influyen los tratamientos dermatológicos en tu salud visual.

Psoriasis y enfermedad ocular: ¿Qué dicen los estudios?

Clásicamente, se pensaba que solo un 10% de los pacientes con psoriasis desarrollaba afectación en los ojos. Sin embargo, estudios retrospectivos recientes y revisiones detalladas, como las recogidas en la revista Piel (DOI: 10.1016/j.piel.2019.12.006), revelan que esta cifra está infradiagnosticada. Dependiendo del estudio, entre un 58% y un 81% de los pacientes podría presentar algún grado de alteración oftalmológica.

La inflamación sistémica característica de la psoriasis no distingue órganos, y el ojo es una estructura muy vascularizada y sensible. Vamos a ver las manifestaciones oculares más frecuentes, desde las más leves hasta las complicaciones más serias.

1. Párpados: Blefaritis y dermatitis

La alteración más habitual suele darse en los párpados. Muchos pacientes experimentan blefaritis (inflamación del borde del párpado). Esto se traduce en enrojecimiento, picor, descamación (similar a la caspa en las pestañas) y sensación de arenilla.

El mecanismo detrás de esto es interesante: el aumento del recambio celular propio de la psoriasis puede llegar a obstruir mecánicamente las glándulas de Meibomio (encargadas de segregar la grasa que evita que la lágrima se evapore).

La psoriasis se relación con diferentes problemas oculares

2. Conjuntiva y córnea: El temido "ojo seco"

La conjuntivitis inespecífica y el síndrome de ojo seco (queratoconjuntivitis sicca) son preguntas frecuentas en la consulta. Los pacientes que sufren de ojo seco debido a la psoriasis notan una visión que fluctúa (especialmente tras horas frente a pantallas) y escozor.

Si esta sequedad no se trata, puede derivar en problemas en la córnea, como la queratitis punteada (pequeñas heridas en la superficie del ojo).

3. El tracto uveal: Uveítis

Aquí entramos en problemas que requieren atención urgente. La uveítis es una inflamación del interior del ojo (la úvea). Ocurre entre un 7% y un 20% de los pacientes con psoriasis, y es especialmente frecuente en aquellos que también sufren de artritis psoriásica o tienen el marcador genético HLA-B27 positivo.

¿Cómo se siente una uveítis? No es un simple picor. Provoca un ojo rojo doloroso, visión borrosa y una fuerte sensibilidad a la luz (fotofobia).

4. La psoriasis puede incrementar el riesgo de problemas graves de visión: El caso de la DMAE

Recientemente, hemos visto cómo la investigación va uniendo piezas del rompecabezas. Un amplio estudio, en el que he tenido la suerte de participar como investigador,  presentado en el Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV 2025) concluyó que la psoriasis puede incrementar el riesgo de problemas graves de visión asociados al envejecimiento, concretamente la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

La DMAE afecta a la mácula (la zona central de la retina) y es una de las principales causas de pérdida de visión irreversible en adultos mayores. El estudio, que siguió a casi 23.000 pacientes durante 10 años, encontró que las personas con psoriasis tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar esta patología en comparación con la población general.

¿Por qué ocurre esto? Hemos  apuntado a la "desregulación lipídica". Sabemos que la psoriasis se asocia a problemas de colesterol y riesgo cardiovascular. Ese depósito anormal de lípidos (grasas) que daña los vasos sanguíneos también puede ocurrir en la retina, favoreciendo la aparición de la DMAE.

La psoriasis podría incrementar el riesgo de Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)

Tratamientos para la psoriasis y sus posibles efectos oculares

En algunos casos, los problemas de visión no se deben directamente a la psoriasis, sino que pueden estar relacionados con determinados tratamientos utilizados para controlarla.

Por eso es fundamental que siempre exista un seguimiento médico adecuado y una valoración individualizada del equilibrio entre beneficios y posibles efectos secundarios.

Algunas consideraciones importantes:

Tratamientos antiinflamatorios de uso prolongado cerca del área ocular

Cuando se aplican durante mucho tiempo en zonas próximas a los ojos, pueden aumentar el riesgo de elevar la presión intraocular (lo que podría favorecer glaucoma) o favorecer la aparición de determinados tipos de cataratas.

Terapias basadas en radiación ultravioleta

Pueden ocasionar sequedad ocular o inflamación corneal transitoria si no se utilizan medidas de protección adecuadas. Por ello es imprescindible el uso estricto de gafas homologadas durante las sesiones y el tiempo indicado posteriormente.

Tratamientos sistémicos que actúan sobre la renovación celular

En algunos casos pueden producir sequedad de mucosas, lo que se traduce en síntomas de ojo seco, molestias con la luz o intolerancia a las lentillas.

Determinados tratamientos sistémicos clásicos

De forma poco frecuente pueden asociarse a visión borrosa transitoria o irritación ocular.

Terapias avanzadas dirigidas al sistema inmunitario

Al reducir la inflamación sistémica, suelen tener un efecto protector global. De hecho, algunos estudios sugieren que el buen control inflamatorio podría asociarse a menor riesgo de determinadas patologías oculares relacionadas con la inflamación crónica. No obstante, en casos excepcionales se han descrito fenómenos inflamatorios oculares paradójicos, por lo que ante cualquier síntoma visual nuevo debe consultarse.

La piel (y los ojos) en la práctica diaria: ¿Cuándo consultar?

En la práctica clínica, mi consejo es aplicar el sentido común y la prevención. No todos los pacientes con psoriasis van a tener problemas de visión, pero ignorar los síntomas no es una opción.

Te recomiendo que acudas a tu oftalmólogo o lo comentes a tu dermatólogo si experimentas de forma recurrente:

  • Sensación de cuerpo extraño o "arenilla".
  • Ojos rojos al final del día.
  • Párpados hinchados o con costras.

Criterios de derivación urgente: Debes acudir a urgencias oftalmológicas si presentas:

  1. Ojo rojo que duele (no solo pica).
  2. Disminución brusca de la visión.
  3. Aparición repentina de "moscas volantes" (miodesopsias) o destellos de luz.
  4. Fotofobia intensa (la luz normal te hace daño).
Un buen control de la enfermedad es clave para minimizar los riesgos asociados a la psoriasis y los problemas de visión

Psoriasis y problemas de visión: Conclusiones

La psoriasis es un reto sistémico. Entender que la psoriasis podría incrementar el riesgo de problemas de visión nos da a los médicos y a los pacientes una ventaja táctica: la detección precoz.

Un buen control de la inflamación de tu piel mediante tratamientos modernos no solo limpia tus placas, sino que protege tu corazón, tus articulaciones y también tus ojos. La colaboración entre tu dermatólogo y el oftalmólogo es el mejor pilar para garantizar tu salud integral a largo plazo.

Este artículo sobre psoriasis y problemas de visión no sustituye en ningún caso la consulta médica. Te invito a compartirlo con aquellas personas a las que pueda ayudar y/o resultar de interés.

Referencias

Para la redacción de este artículo y mi actualización clínica constante, me baso en evidencia científica contrastada y estudios recientes publicados en revistas de impacto y congresos internacionales:

1. Sánchez-Velázquez, A., Falkenhain-López, D., Alcalde-Blanco, L., & Rivera-Díaz, R. Manifestaciones oculares en la psoriasis. Revista Piel (Formación continuada en dermatología). DOI: 10.1016/j.piel.2019.12.006. (Revisión exhaustiva sobre la prevalencia de alteraciones oftalmológicas y efectos secundarios de los tratamientos dermatológicos).

2. Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV) 2025. Investigación sobre el riesgo de desarrollo de Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) en pacientes con psoriasis. (Estudio de cohorte sobre casi 23.000 pacientes que demuestra la asociación entre psoriasis, desregulación lipídica y DMAE seca y húmeda).

3. Rehal B., Modjtahedi B.S., Morse L.S., Schwab I.R., Maibach H.I. Ocular psoriasis. Journal of the American Academy of Dermatology (JAAD), 65 (2011), pp. 1202-1212. (Estudio clásico de referencia sobre la fisiopatología ocular en la psoriasis).

4. Egeberg A., Khalid U., Gislason G.H., Mallbris L., Skov L., Hansen P.R. Association of psoriatic disease with uveitis: a Danish nationwide cohort study. JAMA Dermatol., 151 (2015), pp. 1200-1205. (Estudio poblacional sobre la relación bidireccional entre uveítis y enfermedad psoriásica).

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