Es normal que acudan a mi consulta padres y madres preocupados por la psoriasis infantil, con dudas sobre su manejo y tratamiento. En este post doy respuesta a las principales dudas que suelo observar en el día a día de la consulta.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema inmunitario, que ataca fundamentalmente a la piel, pero también a otras partes del organismo y afecta a personas de todas las edades, incluidos los niños. Se caracteriza por una rápida acumulación de células cutáneas, lo que suele manifestarse como lesiones en la piel de tamaño variable, enrojecidas y cubiertas de escamas blancas. No es contagiosa y todavía a día de hoy se siguen estudiando sus causas.

En el mundo, un porcentaje significativo de los casos de psoriasis comienza en la infancia, lo que resalta la importancia de reconocer los primeros signos de la enfermedad, para poder establecer cuanto antes un diagnóstico y tratamiento adecuados.

El correcto manejo de la psoriasis infantil comienza con la educación. Entender en qué consiste la patología, cómo puede afectar a los niños y qué opciones de tratamiento están disponibles, es lo que va a permitir a las familias tomar decisiones informadas sobre el cuidado de la salud de sus hijos, y buscar el apoyo necesario para convivir con la enfermedad a largo plazo.

Así, durante este artículo voy a ir desgranando distintos aspectos clave de la psoriasis infantil, con el objetivo de contribuir a que este trastorno de la piel no suponga un problema difícil de llevar para los más pequeños de la casa y sus familias.

Factores de riesgo y causas de la psoriasis en los niños

La psoriasis es una enfermedad compleja cuyas causas exactas aún no se conocen completamente. Sin embargo, se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, inmunológicos y ambientales. En los niños, al igual que en los adultos, la psoriasis puede estar influenciada por múltiples factores de riesgo que contribuyen a su aparición y menor o mayor gravedad.

El papel de la genética en la psoriasis infantil

Se ha visto que la predisposición genética desempeña un papel importante en la psoriasis infantil. Así, los niños que tienen un padre, madre o familiar cercano con esta enfermedad, se enfrentan a una mayor probabilidad de desarrollarla. De hecho, los investigadores han identificado varios genes, que parecen estar asociados con un aumento del riesgo de psoriasis, lo que indica que la genética es un factor que debemos tener muy en cuenta.

El sistema inmunológico de los niños y sus particularidades respecto a la psoriasis

La psoriasis es una enfermedad autoinmune, lo que significa que el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error a las células sanas de la piel. Este ataque provoca un crecimiento acelerado de las células cutáneas, que lleva a la formación de las placas características de la psoriasis. En los niños, esta reacción del sistema inmune puede desencadenarse como consecuencia de determinadas infecciones, especialmente de aquéllas causadas por bacterias de la garganta, como la faringitis estreptocócica.

Los factores ambientales implicados en la psoriasis infantil

Varios factores ambientales pueden desencadenar o exacerbar la psoriasis en niños susceptibles. Entre ellos, destacan, tal y como acabamos de ver, las infecciones, fundamentalmente las de garganta, las cuales son el punto de partida de la psoriasis en algunos niños.

Además, las agresiones en la piel, típicas de los más pequeños, como cortes, raspaduras, picaduras de insectos o quemaduras solares, pueden desencadenar la enfermedad a partir de lo que se conoce como fenómeno de Koebner, que no es más que la aparición de lesiones psoriásicas, en zonas de la piel previamente sanas, como respuesta al traumatismo sufrido.

Asimismo, el estrés emocional, es un factor de riesgo de psoriasis en personas de todas las edades, que está involucrado tanto en el inicio de la enfermedad como en la aparición de brotes en quienes ya tienen la patología diagnosticada.

Finalmente, mencionar que algunas condiciones ambientales, como el frío o el clima seco, pueden empeorar los síntomas de la psoriasis, ya que la piel tiende a estar más seca durante estos periodos, aumentando la picazón y la formación de placas.

Factores de riesgo, causas y síntomas de la psoriasis infantil.

Signos y síntomas que pueden alertar de la presencia de psoriasis en niños

Si bien es cierto que la psoriasis infantil se manifiesta de forma diferente en cada niño, existen una serie de características comunes que pueden ayudar a identificarla.

Entre los síntomas más habituales se encuentran la aparición de placas de piel gruesa, rojiza y escamosa que, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, suelen observarse con mayor frecuencia en el cuero cabelludo, las rodillas, los codos y la zona del tronco. Estas placas tienden a causar dolor o picazón, algo que notaremos de forma muy evidente en los más pequeños, quienes no pueden evitar rascarse constantemente, lo que a su vez podría llevar a un empeoramiento de los síntomas y aumentar el riego de infecciones si no se trata adecuadamente.

A diferencia de los adultos, en los niños es común que la psoriasis se presente en gotas (psoriasis guttata). En estos casos lo que vemos son pequeñas lesiones en forma de gota en el tronco, brazos, y piernas. Además, esta forma de psoriasis es la que suele dar la cara tras infecciones bacterianas como la faringitis estreptocócica.

Es igualmente necesario permanecer atentos a otros signos menos habituales, pero no por ello menos importantes, como cambios en las uñas (pitting, engrosamiento, decoloración) y, en casos raros, la inflamación de las articulaciones, conocida como artritis psoriásica, la cual puede afectar a niños y requiere de atención médica inmediata para prevenir daños a largo plazo.

Si se detecta esta sintomatología en el niño es primordial acudir al dermatólogo. Un diagnóstico preciso es el primer paso hacia el manejo efectivo de la enfermedad.

Tratamientos dermatológicos disponibles para la psoriasis infantil

Lo más importante es que actualmente existen tratamientos para la psoriasis completamente seguros y efectivos, incluso para los más pequeños.

El tratamiento de la psoriasis infantil, al igual que en los adultos, busca reducir la inflamación, controlar la sintomatología y minimizar los brotes. Dado que la patología varía significativamente de un niño a otro en términos de gravedad y presentación, las terapias son personalizadas, adaptándose a la edad y a las necesidades específicas de cada niño. A continuación, describo los principales tratamientos disponibles para la psoriasis infantil, de entre los cuales, el dermatólogo será el encargado de valorar el más adecuado en cada caso.

Tratamientos tópicos

Son la primera línea de tratamiento para la psoriasis infantil que va de leve a moderada. Se trata de cremas y ungüentos que se aplican directamente sobre las lesiones cutáneas para aliviar la inflamación y la descamación. Igualmente, los corticosteroides tópicos se prescriben con cierta frecuencia debido a su efectividad a la hora de reducir la inflamación y el enrojecimiento. Otros posibles tratamientos tópicos son los preparados con vitamina D, alquitrán de hulla, y retinoides, ya que éstos ayudan a normalizar el crecimiento de la piel.

Fototerapia

La exposición controlada a la luz ultravioleta (UV), particularmente a la luz UVB de banda estrecha, suele ser efectiva para los casos de psoriasis infantil más severos, que no han respondido a tratamientos tópicos. La fototerapia ayuda a desacelerar el crecimiento excesivo de las células de la piel.

Medicamentos sistémicos

Para los casos de psoriasis infantil que van de moderados a severos y que no responden a otros tratamientos, se pueden considerar los medicamentos sistémicos. Estos fármacos se administran por vía oral o mediante inyección, con el objetivo de reducir o modificar la respuesta general del sistema inmunológico.

Terapias biológicas

Las terapias biológicas consisten en la administración, mediante inyección, de fármacos avanzados, que tienen la capacidad de dirigirse específicamente a las partes del sistema inmunológico involucradas en la psoriasis. Generalmente, para los niños, los consideramos en casos que van de psoriasis moderada a severa y que no han respondido adecuadamente a otros tratamientos. Estas terapias tienen un grado muy elevado de efectividad.

En cualquier caso, cada una de estas alternativas de tratamiento para la psoriasis infantil debe ser supervisada continuamente por un dermatólogo.

Tratamiento de la psoriasis en ninos y consejos para manejarla en el día a día.

Consejos útiles para el día a día de un niño con psoriasis

Convivir con la psoriasis infantil puede llegar a convertirse en todo un reto, tanto para los niños como para sus familias. Sin embargo, con el apoyo y tratamiento adecuados, y con las estrategias de cuidado correctas, es posible controlar la enfermedad en los más pequeños, al mismo tiempo que vemos cómo mantienen una vida plena. En este apartado ofrezco una serie de consejos prácticos para el día a día de un niño con psoriasis.

Controla los factores desencadenantes de la psoriasis en el niño

Conocer y evitar los factores que desencadenan los brotes de psoriasis es una parte importante del manejo de la enfermedad. Ejemplos de posibles desencadenantes son el estrés, las lesiones en la piel o ciertos medicamentos. Cada niño es diferente, por lo que habrá que prestar mucha atención para identificar estos elementos con precisión.

Cuida su piel

Establecer una rutina diaria de cuidado de la piel es esencial para que ésta se mantenga hidratada, lo que ayuda a minimizar la sequedad y la descamación. Esto comprende realizar baños cortos con agua tibia, el uso de jabones suaves, y la aplicación regular de cremas y ungüentos hidratantes. Además, es importante evitar los productos que contienen alcohol, fragancias y otros irritantes que puedan desencadenar un brote de psoriasis.

Ayuda al niño a entender la psoriasis

Educar a los niños sobre su enfermedad y de una manera apropiada para su edad, les permite entender lo que están experimentando y les ayuda a sentirse mejor. Es igualmente importante educar a quienes rodean al niño, incluidos los profesores y compañeros de clase, para fomentar un entorno de comprensión y apoyo.

No te olvides de su salud mental

El impacto emocional de la psoriasis infantil no debe subestimarse. Los niños pueden enfrentarse a la autoconciencia, el estigma social y a los desafíos emocionales. Además, debemos tener en cuenta que a medida que van creciendo y llegan a la adolescencia, el impacto emocional puede ser mayor, causando inseguridad y problemas de aceptación de la propia imagen, que pueden disminuir significativamente su autoestima.

Así, en línea con lo dicho en el punto anterior, proporcionar un entorno de apoyo, en el que el niño se sienta seguro y comprendido, es fundamental. Esto supone hablar abiertamente sobre la enfermedad, reforzar su autoestima y buscar ayuda externa, como grupos de apoyo o terapia psicológica, si es necesario.

Si te apetece puedes unirte a The Psoriasis Talk, una pequeña parte de mi proyecto The Psoriasis Revolution. Se trata de una comunidad en línea de personas con psoriasis y dermatólogos especialistas, en la que podrás resolver todas tus dudas, compartir experiencias y consejos o intercambiar opiniones con otros padres y madres.

Cuida su alimentación y asegúrate de que realice ejercicio físico

Mantener un estilo de vida saludable es beneficioso para todos los niños, y lo es aún más si padecen psoriasis. La actividad física regular y una dieta equilibrada (como por ejemplo la mediterránea) ayudan a gestionar los síntomas y a mejorar el bienestar general. Mencionar que algunas investigaciones sugieren que ciertos alimentos pueden exacerbar la enfermedad, por lo que, si aparecen brotes de psoriasis sin causa aparente, podría ser interesante fijarse en la alimentación y considerar la posibilidad de que algún elemento de la dieta sea el desencadenante.

Tips interesantes para controlar la psoriasis infantil en casa

Además del tratamiento médico y la rutina de cuidado diario, existen otras estrategias que facilitan el manejo de la psoriasis en casa cuando hay un brote y/o está sin controlar. Las compresas frías pueden ayudar a calmar la piel inflamada y también es conveniente mantener las uñas del niño cortas, con el objetivo de que no empeoren las lesiones psoriásicas cuando se rasque.

Visita regularmente al dermatólogo

Programar consultas regulares con el dermatólogo permite llevar un seguimiento preciso de la enfermedad, valorando la efectividad de los tratamientos y ajustándolos según sea necesario. Además, tu médico te mantendrá al tanto de los nuevos avances en el campo de la psoriasis infantil y resolverá todas tus dudas y preocupaciones.

Conclusiones sobre la psoriasis infantil

La psoriasis infantil es una enfermedad que los especialistas conseguimos controlar en la gran mayoría de los casos. Esto es posible gracias a que partimos de la base de que cada niño es único, sabiendo que lo que funciona para uno puede no ser efectivo para otro, motivo por el que abordamos los casos desde una perspectiva adaptativa y personalizada, considerando tanto los síntomas físicos como los emocionales.

Colaborando estrechamente entre dermatólogos, familias, niños y otros profesionales de la salud como psicólogos o nutricionistas, logramos que los más pequeños puedan disfrutar normalmente de sus actividades diarias, sin que las psoriasis infantil interfiera en su calidad de vida.

Si te ha gustado este post sobre el manejo y tratamiento de la psoriasis infantil, te animo a compartirlo con aquellas familias a las que pienses que les puede ser de utilidad.