¿Cómo afecta la psoriasis a las mujeres? El embarazo o la menopausia son sólo algunos de los motivos que llevan a las pacientes a hacerse esta pregunta. En este post explico los principales aspectos que suelen generar dudas a las mujeres con psoriasis.

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo, sin distinción de género. Sin embargo, su impacto puede variar significativamente entre hombres y mujeres, no sólo en términos clínicos sino también en lo que respecta a la forma de enfrentar la enfermedad. Así, por ejemplo, las mujeres suelen mostrar una mayor preocupación por cómo las placas psoriásicas afectan a su aspecto físico, impactando de forma especialmente negativa en su autoestima.

Además, aunque la psoriasis puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, deben considerarse ciertos factores específicos del sexo femenino, como la fluctuación hormonal ligada al ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.

Por ello, he considerado importante escribir un artículo sobre cómo afecta la psoriasis a las mujeres, detallando los puntos que tanto las pacientes, como los dermatólogos especialistas en psoriasis, debemos tener en cuenta en el tratamiento y seguimiento de la enfermedad.

Causas de la psoriasis y factores de riesgo en las mujeres

La psoriasis es una patología compleja en la que intervienen una combinación de factores genéticos, inmunológicos y ambientales. Aunque estos elementos son comunes a ambos géneros, existen ciertas particularidades del género femenino que deben tomarse en consideración. Comprender estos aspectos es fundamental para poder diagnosticar, tratar y controlar adecuadamente la psoriasis en mujeres.

Hormonas femeninas y cambios hormonales relevantes para la psoriasis

Los cambios hormonales son un componente distintivo de la psoriasis femenina. Momentos significativos en la vida de una mujer, como la pubertad, el embarazo o la menopausia, pueden desencadenar la enfermedad o alterar su curso. Por ejemplo, algunas mujeres experimentan una mejora en los síntomas de la psoriasis durante el embarazo, y otras empeoran en ciertos momentos de su ciclo menstrual, tras el parto o durante la menopausia, lo que sugiere un vínculo muy estrecho entre los niveles hormonales y la actividad de la psoriasis.

El estrés en mujeres con psoriasis

El estrés es conocido por su capacidad para exacerbar la psoriasis. Las mujeres, por su parte, pueden experimentar distintos tipos de estrés o responder a él de manera diferente a cómo lo hacen los hombres. Hay que valorar tanto el estrés emocional como el físico, los cuales pueden deberse a múltiples factores, incluidos los roles familiares y laborales, así como las presiones sociales relacionadas con la apariencia física.

Sudor debajo de los senos y psoriasis inversa

La psoriasis inversa es una variedad de esta patología que aparece en zonas del cuerpo en las que la piel se pliega, como las axilas, debajo de los senos, la ingle y la región genital.

Se trata de una forma de psoriasis que puede empeorar con el calor, la humedad o la fricción, por lo que el uso de sujetadores o la sudoración debajo de los senos, habitual en muchas mujeres, son dos factores de riesgo que hay que valorar, pues si no se manejan adecuadamente, podrían agravar la enfermedad.

Causas de la psoriasis y factores de riesgo en la mujer.

Cirugía de mama en mujeres con psoriasis

La mamoplastia y la mastopexia son sólo dos ejemplos de las cirugías de mama a las que algunas mujeres se someten, ya sea por gusto o por necesidades de salud. En estos casos el principal problema que podría darse es el fenómeno de Koebner, es decir, la aparición de lesiones psoriásicas, en una zona del pecho previamente sana, como consecuencia del trauma quirúrgico. Además, ciertos fármacos podrían alterar el proceso de cicatrización.

Algunas investigaciones sobre psoriasis están estudiando posibles causas y factores de riesgo en mujeres

Por un lado, la predisposición genética desempeña un papel protagonista en el desarrollo de la psoriasis, y determinados estudios han identificado varios genes asociados con la enfermedad, algunos de los cuales podrían impactar de forma diferente en hombres y mujeres. Aunque las investigaciones están en curso, entender cómo estos genes interactúan con los factores específicos de género podría ser muy útil, permitiendo una mayor personalización de los tratamientos para la psoriasis.

Por otra parte, la psoriasis es una enfermedad autoinmune, lo que significa que el sistema inmunitario ataca por error a las células sanas del cuerpo, en este caso, las células de la piel. De modo que las diferencias existentes entre el sistema inmune de los hombres y las mujeres, podrían influir en la respuesta a la enfermedad. Así, se cree que determinadas hormonas sexuales femeninas, como los estrógenos, poseen propiedades inmunomoduladoras cambiantes a lo largo de la vida de la mujer, que pueden interferir en la actividad de la psoriasis.

Igualmente, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad o la dieta son factores de riesgo ambientales nada favorables para la psoriasis, y existen ciertos estudios que sugieren que algunos de estos factores no afectan por igual a ambos sexos. Por ejemplo, se ha observado una mayor relación entre la psoriasis y la obesidad en mujeres que en hombres, lo que subraya la importancia de considerar el género en las estrategias de prevención y manejo de la enfermedad.

Impacto psicosocial de la psoriasis en la mujer

El impacto psicológico y social de la psoriasis en las mujeres abarca desde la autoimagen hasta las relaciones personales y profesionales. La presencia de lesiones psoriásicas, combinada con los estigmas sociales y las expectativas culturales en relación a la apariencia femenina, pueden derivar en problemas emocionales significativos, deteriorando notablemente la calidad de vida.

Preocupación de las mujeres con psoriasis por su imagen corporal: los efectos en la salud mental y las relaciones interpersonales

La psoriasis puede reducir la autoestima de las personas que la padecen, especialmente en el caso de las mujeres, para quienes la sociedad impone cánones de belleza más estrictos. Las lesiones psoriásicas hacen que algunas de ellas se avergüencen especialmente de su aspecto físico, lo que las lleva a cubrirse la piel en público y a evitar situaciones sociales. Además, este descontento con el físico, en numerosas ocasiones se traduce en inseguridad, lo que puede llegar a ser muy limitante en el día a día, incluyendo en el ámbito laboral.

Asimismo, si la psoriasis afecta a la zona genital es habitual que las mujeres rechacen la relaciones íntimas de pareja, no sólo por las molestias físicas, sino también por la autoconciencia sobre la visibilidad de las lesiones, lo que disminuye el deseo sexual y la calidad de las relaciones, y con ello la autoestima y el bienestar general.

Al mismo tiempo, la preocupación excesiva por la apariencia física y el temor al rechazo empeoran el estrés y la ansiedad, ambos posibles factores desencadenantes de la psoriasis, creando un círculo vicioso muy contraproducente para la patología.

Es por todo esto que el tratamiento de la psoriasis en mujeres debe abordarse con un enfoque integral, considerando tanto los síntomas físicos como el bienestar emocional. Fomentar un entorno de apoyo, tanto profesional como personal, puede ayudar a las mujeres a gestionar mejor los aspectos psicosociales de la psoriasis. La educación sobre la enfermedad y el acceso a comunidades de apoyo son fundamentales para reducir el estigma y promover una mayor aceptación social.

Cabe señalar que la mayoría de los problemas mencionados se observan igualmente en los hombres y al final es clave la personalidad y el contexto de cada persona. Pero entiendo que es interesante indicar las dificultades que suelen observarse con más intensidad y/o prevalencia en el caso de las mujeres.

Consideraciones sobre el tratamiento de la psoriasis en mujeres.

Consideraciones sobre los tratamientos para la psoriasis en mujeres

El tratamiento de la psoriasis en mujeres debe tener en cuenta sus particularidades fisiológicas, las necesidades específicas en las diferentes etapas de la vida (como el embarazo o la menopausia), y el impacto psicológico de la enfermedad.

Por ejemplo, algunas mujeres pueden experimentar cambios en la respuesta al tratamiento debido a las fluctuaciones hormonales, por lo que es especialmente importante que el dermatólogo lleve un seguimiento regular de la enfermedad, ajustando las terapias según sea necesario. Además, los fármacos anticonceptivos pueden interferir con los medicamentos para la psoriasis, y ciertos tratamientos sistémicos podrían afectar a la fertilidad femenina.

Asimismo, algunos de los medicamentos empleados para controlar la psoriasis tienen ciertas contraindicaciones durante el embarazo y la lactancia, por lo que es esencial que las mujeres en esta situación informen a su dermatólogo.

Esto pone de manifiesto, una vez más, la importancia de tratar la psoriasis en mujeres de manera integral, colaborando estrechamente entre dermatólogos, ginecólogos, obstetras y otros especialistas para mejorar la calidad de vida de las pacientes con esta patologías, garantizando la efectividad y seguridad de los tratamientos en cualquier circunstancia.

Consejos para las mujeres que padecen psoriasis

Adoptar ciertas prácticas de estilo de vida y cuidado e higiene personal puede ser especialmente útil para las mujeres con psoriasis, ayudándolas a controlar la sintomatología. A continuación, ofrezco una serie de consejos muy prácticos tanto para manejar los síntomas físicos de la enfermedad, como para mejorar el bienestar social y emocional.

Ten en cuenta los factores desencadenantes de tu psoriasis

Presta atención a los factores que puedan desencadenar tus brotes de psoriasis e intenta evitarlos. Esto puede incluir ciertos alimentos, el estrés o lesiones en la piel, como cortes o rasguños.

Cuida tu piel

Mantener la piel bien hidratada es fundamental para minimizar la sequedad y la descamación. Es aconsejable utilizar cremas y ungüentos emolientes diseñados específicamente para la psoriasis.

Igualmente, los baños terapéuticos con sales de Epsom o aceite mineral ayudan a suavizar las placas psoriásicas y a aliviar el picor, aunque es esencial evitar el agua muy caliente, ya que ésta irrita la piel.

Además, la exposición solar moderada (siempre con protector solar) es beneficiosa, pero debe limitarse para evitar quemaduras solares que puedan empeorar la psoriasis.

No descuides tu alimentación y realiza ejercicio físico

Aunque no existe una dieta específica para la psoriasis, seguir una alimentación equilibrada mejora la salud general (la dieta mediterránea puede ser una buena referencia) y tiene un impacto positivo en los síntomas, siendo muy beneficioso para la mayoría de las mujeres reducir el consumo de alcohol, gluten o alimentos inflamatorios.

Por otro lado, es importante mantener un peso saludable, ya que como hemos visto en el apartado de los factores de riesgo, la psoriasis y la obesidad están relacionadas, pudiendo ésta exacerbar la enfermedad y afectar a la eficacia de los tratamientos. Un régimen de ejercicio regular, combinado con una dieta equilibrada ayuda a controlar el peso y a mejorar los síntomas.

También es muy beneficioso practicar actividad física regular más allá de la obesidad, puesto que contribuye a reducir el estrés, mejora la circulación y promueve el bienestar general, para lo que es importante encontrar una actividad que te guste y que al mismo tiempo sea respetuosa con la piel, como caminar, nadar en piscinas con tratamientos suaves para la piel, o practicar yoga.

Aprende a gestionar el estrés

Practicar técnicas de relajación como meditación, yoga, o ejercicios de respiración profunda es muy beneficioso para el estrés, el cual, como hemos mencionado anteriormente en este post, puede desencadenar o empeorar los brotes de psoriasis. Asimismo, dedicar tiempo a actividades que disfrutes y te relajen, tales como leer, la jardinería, o simplemente tomar un baño relajante, son maneras efectivas de reducir el estrés y contribuir al bienestar general, ayudando a gestionar mejor los síntomas de la psoriasis.

Selecciona adecuadamente la ropa interior

En caso de sufrir brotes de psoriasis inversa en la zona genital o debajo de los senos, es recomendable usar ropa interior cómoda, de algodón y sin encajes. También puede ser conveniente elegir sujetadores sin aros.

Consejos para las mujeres que padecen psoriasis.

Mantén cuidados específicos durante el embarazo

Si estás embarazada, mi post de consejos sobre psoriasis y embarazo te puede resultar de gran ayuda. En este blog he publicado un artículo en el que explico más detalladamente la relación entre la psoriasis y el embarazo. En él encontrarás numerosos consejos para cuidar de tu salud y la de tu hijo.

Consulta con tu dermatólogo y busca grupos de apoyo

Habla con tu dermatólogo. Él te resolverá cualquier duda o preocupación y te proporcionará toda la información que necesites. Además, programar consultas regulares permite al especialista llevar un seguimiento preciso de la psoriasis, realizando ajustes en el tratamiento según la evolución de la enfermedad.

Por otra parte, los grupos de apoyo, ya sean en persona o en línea, ofrecen un espacio en el que compartir experiencias, preocupaciones y consejos con otras mujeres que sufren psoriasis, lo que contribuye de manera muy positiva al manejo efectivo de la enfermedad y al bienestar emocional. Por este motivo, he creado, The Psoriasis Talk, toda una comunidad de pacientes con psoriasis y dermatólogos especialistas, a la que te animo a unirte.

Conclusiones sobre cómo afecta la psoriasis a las mujeres

En resumen, abordar las particularidades de la psoriasis en las mujeres requiere de un enfoque integral que comprenda la atención médica, el apoyo emocional y la educación social. Al hacerlo, logramos mejorar significativamente su calidad de vida, impulsándolas a vivir vidas plenas y saludables a pesar de la patología.

Como dermatólogo especialista en psoriasis me gustaría destacar que, aunque la psoriasis es una patología crónica que actualmente no tiene cura, a día de hoy existen opciones de tratamientos extremadamente seguras y efectivas, que nos permiten controlar la enfermedad en la gran mayoría de mujeres, independientemente de su situación personal o etapa de la vida.

Te invito a compartir este post con aquellos hombres y mujeres a los que pienses que les puede ser de utilidad conocer cómo afecta la psoriasis a la mujer.