Las personas con psoriasis y diabetes suelen mostrar una especial preocupación en consulta, sobre todo cuando se les acaba de diagnosticar la segunda patología (psoriasis en personas que previamente tienen diabetes, o viceversa). En este post doy respuesta a las dudas más frecuentes y explico las líneas generales que seguimos para el manejo y el tratamiento de la psoriasis en personas con diabetes.

La psoriasis y la diabetes son dos enfermedades sistémicas crónicas que afectan a millones de personas en todo el mundo; y si no se tratan adecuadamente pueden tener un gran impacto en la calidad de vida. Aunque a primera vista pueden parecer completamente distintas, comparten una serie de características que debemos tener en cuenta en su manejo y tratamiento cuando ambas tienen lugar al mismo tiempo.

Por ello, en este artículo explico la relación que existe entre ambas, sus similitudes y diferencias, y lo que su coexistencia implica tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.

Interconexión entre psoriasis y diabetes

Aunque la psoriasis es conocida fundamentalmente por ser una enfermedad de la piel y la diabetes por ser un trastorno metabólico, las investigaciones han revelado que existe una conexión entre ellas, relacionada con la inflamación sistémica que provocan, y con cómo el sistema inmunológico y la respuesta del organismo a la insulina pueden entrelazarse, interfiriendo en el desarrollo y manejo de ambas patologías.

Diabetes tipo 2: la más ligada a la psoriasis

Existen principalmente dos tipos de diabetes, la tipo 1 y la tipo 2. La primera de ellas es una enfermedad autoinmune (al igual que la psoriasis), en la cual el cuerpo no produce insulina, mientras que la segunda, mucho más frecuente, afecta a la forma en la que el cuerpo utiliza la insulina, siendo ésta la que ha mostrado tener una relación más directa con la psoriasis, debido, como vamos a ver a continuación, a que comparten determinados factores, entre los que se encuentran la inflamación o la obesidad.

Inflamación: el vínculo común de la psoriasis y la diabetes tipo 2

Como ya hemos mencionado anteriormente, tanto la psoriasis como la diabetes son patologías sistémicas, es decir, pueden afectar a todo el organismo, pero es que además la psoriasis es una enfermedad inflamatoria, al mismo tiempo que en la diabetes tipo 2, la inflamación es un componente que está muy presente, constituyendo así uno de los puntos comunes entre ambas afecciones.

En la psoriasis, el sistema inmunológico ataca por error a las células cutáneas sanas, provocando un ciclo rápido de crecimiento celular que lleva a la formación de las placas características. Esto no solo afecta a la piel, sino que también puede causar inflamación en otras partes del cuerpo, aumentando el riesgo de desarrollar otras patologías relacionadas con procesos inflamatorios, entre las que está la diabetes tipo 2.

Relación entre obesidad, inflamación, psoriasis y diabetes tipo 2

Desde hace tiempo se sabe que la obesidad es un factor de riesgo significativo para la diabetes tipo 2, pero lo que muchos desconocen es que contribuye al mantenimiento de un estado inflamatorio crónico, que puede deteriorar aún más la función de la insulina y exacerbar las enfermedades inflamatorias como la psoriasis.

Este estado inflamatorio se debe, al menos en parte, a la liberación de sustancias proinflamatorias por parte del tejido adiposo (grasa), las cuales podrían interferir con la acción de la insulina, empeorando la resistencia a ésta y facilitando el aumento de los niveles de glucosa en sangre, a la vez que se cree que participa en la activación de las células cutáneas implicadas en la formación de las placas psoriásicas, creando así un ciclo de retroalimentación negativo, en el que la obesidad empeora tanto la resistencia a la insulina como la psoriasis, y en el que una enfermedad puede aumentar el riesgo de padecer la otra.

La psoriasis y la diabetes son enfermedades sistémicas que cursan con inflamación.

Investigaciones sobre la psoriasis y la diabetes

A día de hoy, se sigue estudiando la relación que existe entre estas dos enfermedades, lo que en un futuro cercano nos permitirá conocer con mayor detalle la interconexión entre ellas, en lo que se refiere a los factores de riesgo, los mecanismos subyacentes implicados y los ciclos de retroalimentación, entre otros aspectos. Estas investigaciones nos ayudan a los profesionales de la salud a establecer tratamientos cada vez más personalizados e integrales, garantizando siempre la seguridad del paciente.

Estrategias de manejo y tratamiento de la psoriasis en personas con diabetes

En el tratamiento de la psoriasis en personas diabéticas es esencial, como en cualquier otro paciente, equilibrar la eficacia con la seguridad, para lo que en este caso debemos considerar las posibles interacciones entre ambas enfermedades, así como entre los fármacos empleados para cada una de ellas y sus efectos secundarios. A continuación, se detallan las estrategias clave que se suelen tener en cuenta para lograr que psoriasis y diabetes convivan de forma adecuada:

Opciones para tratar la psoriasis: tratamientos tópicos, sistémicos y de última generación

En las personas diabéticas, es fundamental ir siempre paso a paso, valorando detalladamente cada una de las posibilidades de tratamiento, sus beneficios y los riesgos de interacción con la diabetes. Las opciones son las siguientes:

Medicamentos tópicos: suelen ser el primer paso en el tratamiento de la psoriasis. Tienen menos probabilidades de interferir con el manejo de la diabetes, pero es igualmente importante llevar un seguimiento, para detectar cualquier alteración en la sensibilidad de la piel, especialmente en áreas en las que se apliquen monitores de glucosa o inyecciones de insulina.

Fármacos sistémicos: pueden ser necesarios si la psoriasis va de moderada a grave y no se controla con el tratamiento tópico. Se administran por vía oral o mediante inyecciones y actúan sobre todo el organismo. Algunos de ellos modifican la respuesta biológica, por lo que podrían interferir con el metabolismo de la glucosa o el perfil lipídico. La selección de estos tratamientos debe hacerse cuidadosamente, considerando la situación específica de cada paciente.

Terapias de última generación: son los tratamientos más innovadores, se dirigen a las partes específicas del sistema inmunológico implicadas en la psoriasis, constituyendo una de las opciones más efectivas y seguras para los pacientes con diabetes. Sin embargo, el dermatólogo debe monitorizar igualmente la respuesta del paciente.

Llevar un control de la glucemia

Tener controlada la diabetes está demostrando ser un factor beneficioso para el tratamiento de la psoriasis, pudiendo disminuir las complicaciones y la gravedad de la enfermedad, por lo que, si el paciente quiere reducir sus brotes psoriásicos, es importante que vigile sus niveles de glucemia, acudiendo periódicamente al endocrino o médico especialista en medicina interna.

La coexistencia de psoriasis y diabetes se tiene en cuenta en los tratamientos.

Mantener un estilo de vida saludable

Adoptar y mantener hábitos saludables es un aspecto fundamental del manejo y tratamiento de la psoriasis en personas con diabetes (a menudo infravalorado). Así se debe prestar especial atención a:

La dieta: seguir una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y grasas saludables, es favorable tanto para la psoriasis como para la diabetes. Además, la reducción de la ingesta de alimentos procesados y ricos en azúcares ayuda a regular la glucemia y contribuye a reducir la inflamación asociada con la psoriasis. Yo siempre recomiendo a mis pacientes tomar como referencia la dieta mediterránea.

El ejercicio: la actividad física regular no solo ayuda a controlar el peso y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que también puede mejorar el control de la glucemia y la sensibilidad a la insulina, lo cual es beneficioso para la diabetes y, por lo tanto, para la psoriasis.

El tabaco y el alcohol: fumar y el consumo excesivo de alcohol pueden exacerbar la psoriasis y tener efectos negativos en el control de la diabetes. Por lo que evitar (o por lo menos reducir) estos hábitos es un punto clave en el manejo y tratamiento efectivo de ambas enfermedades.

Colaboración entre pacientes y profesionales de la salud

Es muy importante la colaboración entre pacientes, dermatólogos, endocrinólogos y otros profesionales de la salud, permitiendo controlar correctamente ambas patologías y cualquier efecto secundario o interacción entre medicamentos sin que haya riesgo para el paciente. Periódicamente se debe evaluar el estado de ambas enfermedades y la eficacia de los tratamientos, ajustando la medicación entre todos los especialistas cuando sea necesario.

Conclusiones sobre la coexistencia entre psoriasis y diabetes

La psoriasis y la diabetes son enfermedades sistémicas, con ciertos elementos en común (especialmente con la diabetes tipo II), como la inflamación o la obesidad, que a día de hoy siguen siendo objeto de estudio, al igual que la interacción entre sus fármacos, lo que permitirá personalizar todavía más los tratamientos en personas diabéticas con psoriasis.

De cualquier manera, en la actualidad, con la colaboración entre el paciente (quien debe mantener un estilo de vida saludable, comunicarse abiertamente con sus médicos y seguir sus indicaciones), los dermatólogos especialistas en psoriasis y los endocrinólogos, se consigue controlar ambas patologías en la mayoría de los casos, con total seguridad para la salud del paciente.

Te animo a compartir este artículo sobre el manejo y tratamiento de la psoriasis en personas diabéticas con quien pienses que le puede ser de utilidad.

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